sábado, 25 de octubre de 2014

LOS PREMIOS ATENEO DE SEVILLA 2014 TAMBIÉN SE VISTIERON DE NEGRO.

Os presentamos a los dos ganadores del Premio Ateneo de Sevilla 2014.
Ellos mismos nos hablan de sus novelas. Dos libros que no hay que perder de vista.




XLVI PREMIO DE NOVELAATENEO DE SEVILLA 2014
FÉLIX G. MODROÑO nació en 1965 en Vizcaya, donde transcurrió su infancia y adolescencia. Es licenciado en derecho por la Universidad de Salamanca. Trabaja en el sector financiero desde 1991 y en la actualidad vive en Sevilla. Como fotógrafo ha publicado Villalpando, paisajes y rincones (2002), un homenaje al pueblo zamorano del que son originarios sus padres, y colaborado con la revista Paisajes hasta 2007. Después de obtener varios premios con sus relatos, publicó su novela La sangre de los crucificados, primera entrega de las aventuras del detective don Fernando de Zúñiga, que tuvo su continuidad con Muerte dulce. Posteriormente ha publicado La ciudad de los ojos grises con un gran éxito de ventas. 
El voluptuoso mundo del vino ha unido a Silvia y Mateo en una relación tan intermitente como apasionada, donde nunca hay preguntas ni tampoco respuestas. Pero ella sigue atormentada por el dolor de hace muchos años: en 1989 el cadáver de su hermana mayor apareció en el monte Artxanda, salvajemente mutilado, y desde entonces el asesino sigue libre, sin que las investigaciones —primero de la Policía Nacional, y luego de la Ertzaintza— hayan logrado sustanciales avances.
Un día, Mateo recibe el correo electrónico de una desconocida que le propone leer la novela Secretos del Arenal: una historia de intrigas, venganza y supervivencia situada en la Sevilla de postguerra, una ciudad acosada por el hambre, la miseria y la represión política. Mateo no sabe que es la propia Silvia quien le manda ese correo, y por supuesto desconoce qué claves se esconden tras las lectura de esa novela.
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EL DESTINO ENTRELAZADO DE DOS MUJERES,

EN DOS CIUDADES Y DOS ÉPOCAS DIFERENTES
En la más reciente novela de Félix G. Modroño, galardonada con el XLVI Premio Ateneo de Sevilla, el destino parece entretejer las historias de dos mujeres, en dos ciudades diferentes separadas por más de mil kilómetros y con casi medio siglo de diferencia. Quizás el Arenal —el de Bilbao o el de Sevilla— aún oculte las claves de un misterio nunca resuelto, y quizás un libro contenga las repuestas a las preguntas que nunca se formularon.
  FÉLIX G. MODROÑO  


FÉLIX G. MODROÑO  
ENTREVISTA

Después de las dos aventuras de don Fernando de Zúñiga en la España del siglo XVII y de “La ciudad de los ojos grises” en la Belle Époque, ¿dónde nos trasladas ahora?
“Secretos del Arenal” contiene en realidad dos novelas. Una que se desarrolla en la actualidad, básicamente entre Sevilla y Bilbao. Y otra en la Sevilla de los 40, los años más duros de la postguerra. Creo que, incluso, podrían leerse de manera independiente.
La pregunta es obligada: ¿un nuevo mestizaje de géneros?
Sin duda. Es un denominador común en todas mis novelas. Procuro cuidar la ambientación para que el lector se sienta inmerso en lo que estoy contando. Esta vez, además de los libros, he escuchado las confidencias de personas casi centenarias con una cabeza muy lúcida. De ahí que en la novela aparezcan detalles reales que no salen en los libros de historia. Sin embargo, esta vez, diría que el género negro prevalece sobre el histórico, aunque no sé si también sobre el emocional. 

SIN EMBARGO, ESTA VEZ, DIRÍA QUE EL GÉNERO NEGRO PREVALECE SOBRE EL HISTÓRICO, AUNQUE NO SÉ SI TAMBIÉN SOBRE EL EMOCIONAL. 
Así que género negro emocional con una cuidada ambientación.
No es mal modo de describirla, aunque los escritores huyamos de las etiquetas. Los secretos de la novela tienen que ver con los crímenes pero también con ese tipo de emociones que todos sentimos.
LOS SECRETOS DE LA NOVELA TIENEN QUE VER CON LOS CRÍMENES PERO TAMBIÉN CON ESE TIPO DE EMOCIONES QUE TODOS SENTIMOS.
No es normal que un escritor narre como mujer y en primera persona. 
Es cierto, pero la novela lo requería. Esa ha sido una de mis principales preocupaciones en su creación: que el personaje de Silvia fuera creíble. Por suerte, es una mujer moderna y ya apenas hay diferencias entre hombres y mujeres.
En tus novelas siempre hay homenajes. En “La sangre de los crucificados” fue el arte barroco, en “Muerte dulce” el mus y en “La ciudad de los ojos grises” la propia ciudad de Bilbao. ¿Cuál es el de “Secretos del Arenal”?
Yo diría que dos: en la historia actual, la enología. Algunos de los personajes son sumilleres y, de su mano, nos adentramos en el apasionante mundo del vino: sus matices, sus aromas… Es una novela repleta de olores en un intento de que el lector quede atrapado en ellos a lo largo de todas sus páginas. Y en la historia de los años 40, la poesía de la Generación del 27. Hay referencias a Lorca, a Rafael de León, Miguel Hernández, a Cernuda…
Libros dentro del libro.
Sí. Así es. “Secretos del Arenal” es el título de una novela dentro de la propia novela. También he querido hacer un pequeño homenaje a “Mendel el de los libros” de Stefan Zweig.
¿Y qué me dices de la parte emocional de la novela?
Es una historia de sentimientos y pasiones, que se adentra en ese jardín secreto que todos llevamos dentro y que, difícilmente, somos capaces de mostrar a los demás. En sus páginas nos vamos a encontrar con amor, odio, deseo, venganza, contemplados desde la vertiente más íntima de nosotros mismos. También el cuestionamiento de algunos tabúes y de determinados comportamientos calificados de normales, cuando yo los llamaría habituales. No olvidemos que somos un híbrido entre instinto y cultura, entre biología y moral. Por eso, los seres humanos no somos una ciencia exacta.
NO OLVIDEMOS QUE SOMOS UN HÍBRIDO ENTRE INSTINTO Y CULTURA, ENTRE BIOLOGÍA Y MORAL. POR ESO, LOS SERES HUMANOS NO SOMOS UNA CIENCIA EXACTA.
¿A qué público va dirigido?

A cualquier lector que disfrute con una buena historia. He tratado de escribirla con el mejor gusto posible. Esta tiene los ingredientes para que quien la lea, al pasar la última página, tenga la sensación de que no ha leído una novela más. 



 




 

XIX PREMIO DE NOVELA ATENEO JOVEN DE SEVILLA 2014
MADO MARTÍNEZ es doctora en Lengua y Literatura y a su corta edad ya tiene publicadas las novelas El Misterio de Nicole Delacroix, La Maldición y La Guardiana, además de un libro de relatos titulado Secretos compartidos.
Ganadora de varios premios literarios, dirige la revista científica de ámbito internacional Ispectrum Magazine y colabora en Año/Cero, Más Allá, Enigmas, Historia de la Iberia Vieja, Planeta Desconocido y Nexus Magazine.
www.madomartinez.com 
Años ’50. En el Manderley, un internado de señoritas enclavado en las entrañas de los Picos de Europa (Asturias), las tormentas de nieve y el aislamiento frente al mundo exterior forman parte de la vida cotidiana de sus alumnas. Sin embargo, esta vez, el invierno llega con una carta de presentación terrorífica. Las jóvenes están desapareciendo, una a una. ¿Dónde están?
CUANDO ALGUNAS NIÑAS EMPIEZAN A DESAPARECER DEL INTERNADO, EL OSCURO SECRETO DE MANDERLEY SE CONVIERTE EN UNA INEQUÍVOCA AMENAZA. 
¿Se marchan por su propio pie? ¿Las están secuestrando? Los lugareños piensan que es cosa de La Santa, una versión local de La Santa Compaña que va coleccionando así a las acólitas que habrán de formar su cortejo de muerte. Pero, ¿es ese el misterio que se esconde tras las desapariciones de las muchachas o las garras del terror tienen nombre y apellido? Isabel, la hija del director y principal protagonista de esta historia, tendrá que desenvolverse junto a unas amigas nada convencionales para escabullirse del autoritarismo de su padre y salir viva de una aventura llena de peligros terminar volviéndose loca. ¿Lo logrará? Mientras tanto, todo un rosario de personajes sombríos y ambiguos compartirán protagonismo en esta historia coral en la que todas las historias se van entrelazando hasta converger en una en la que todo es lo que parece y nada es lo que parece. novela.algaida.es
ALBIA. Niños y mayores habían tomado los Jardines de Albia y hasta la estatua de Antonio


ENTREVISTA
¿Cuáles son los ingredientes que, a tu juicio, convirtieron esta novela en la ganadora del Ateneo Joven? 
Una trama atractiva, unos personajes que enamoran y una historia que da mucho miedo y causa mucha inquietud, pero que no puedes dejar de leer. 
¿Por qué La Santa Compaña? 
Porque es una de las figuras más representativas y terroríficas del folclore español, y la cantidad de testimonios de personas que la han visto. Los antropólogos han dado cuenta del fenómeno en repetidas ocasiones. Yo misma he recogido testimonios a lo largo de mi carrera, a cual de todos más espeluznante. Muchísimos pasajes de la novela, relacionados con la visión de La Santa, están basados en casos verdaderos que me han relatado.   
MUCHÍSIMOS PASAJES DE LA NOVELA, RELACIONADOS CON LA VISIÓN DE LA SANTA, ESTÁN BASADOS EN CASOS VERDADEROS QUE ME HAN RELATADO. 
¿Tú crees en la Santa Compaña? 
Yo creo en la gente, y si un asturiano me cuenta que su abuela, su madre y el pueblo entero vieron a la Güestía, que es como llaman ellos a la Santa Compaña, y cómo cruzó por mitad de la aldea, ante la vista de todos los vecinos, pues yo creo en lo que ese asturiano me ha dicho. Creer requiere fe, o pruebas. A mí me falta mucha fe, porque soy muy escéptica, por eso 

todavía ando en busca de pruebas, aunque algunas veces, en mi acercamiento a la investigación de fenómenos paranormales, tengo que confesar que he sentido auténtico terror, de manera que si creo en algo, es en el miedo que ciertos sucesos insólitos y para los que todavía no tenemos una explicación racional, causan en las personas. 
¿Has pasado miedo escribiendo esta novela? 
He pasado miedo, amor, tristeza, pasión, excitación, intriga… Yo no sabía cómo iba a acabar La Santa, esta historia era un misterio para mí también, desde las primeras páginas. Se fue escribiendo sola, disfruté muchísimo. No podía dejar de escribir, me tenía totalmente atrapada. Todavía cuando la releo, que ya le he releído unas cuantas veces, disfruto cada frase, cada diálogo y cada situación. Imagínese al que la lea por primera vez: ¡La va a devorar! 
Tengo entendido que esta es tu cuarta novela de terror. ¿Cuál de todas ha supuesto para ti un mayor reto o aventura? 
La Santa, ¡sin duda! Con los años me doy cuenta la forma en la que voy creciendo y madurando como escritora de ficción, y esta novela viene a ser un culmen. Y creo que también ha supuesto un reto importante y ha sido una gran aventura, porque a nivel personal, la creación y publicación de esta novela ha pasado por muchas vicisitudes, siendo el Premio la mayor de todas. El Ateneo Joven me ha cambiado la vida. 
¿Con qué sensación crees que se van a quedar los lectores? 
Con la que ellos quieran, ahí radica la magia de la literatura, que cada uno la incorpora a su experiencia de una forma única, íntima y personal, pero sobretodo, se van a quedar con la sensación de que van a querer más. A los que no les gusten las novelas del género de terror, les van a empezar a gustar con La Santa, y a los que les gusten, les va a encantar. 
¿Cuál es tu personaje favorito? 
Prácticamente todos. Cada uno, a su manera, incluso los más malvados, me seducen, y mira que en este libro hay algún que otro personaje muy malvado, pero aún así… 
Me han dicho que dominas en las escenas de tus libros tanto el arte de amar como el arte de matar…
Y con las dos disfruto a partes iguales. Tengo un sentido muy estético del amor y las fantasías sexuales, y un sentido muy estético de la muerte, los asesinatos y las formas de morir, por eso los lectores disfrutan y se aterran a partes iguales. Ya se sabe, que el Eros y el Tanatos, van juntos de la mano. 
TENGO UN SENTIDO MUY ESTÉTICO DEL AMOR Y LAS FANTASÍAS SEXUALES, Y UN SENTIDO MUY ESTÉTICO DE LA MUERTE…
MADO MARTÍNEZ
novela.algaida.es Trueba emitía una mueca socarrona.
ARENAL. Una noche de guardia baja le recomendé que leyera Secretos del Arenal, omitiéndole las causas ocultas que me arrastraban a despertarle el interés por aquella novela.
BODEGA. Con ello se pretendía incentivar la calidad de los caldos, elevar el nivel técnico de las bodegas y, sobre todo, contribuir a la expansión de la cultura del vino.
CANTÁBRICO. De vuelta a casa, observando al Cantábrico desde la cristalera, después de que el mundo apenas se hubiera parado unas horas, me di cuenta de que le echaría terriblemente de menos.
LA SALVE. Al atravesar el puente de Deusto nos fijamos en el armazón estructural que parecía emerger entre las tinieblas de la ría.
PLAZA ESPAÑA. Rara vez se acercaban a la plaza de España o a la de América, prefiriendo para sus apacibles caminatas los senderos interiores del parque.
RÍO. Desde que tengo uso de razón, la recuerdo contándonos historias de esa ciudad que se mira orgullosa en el río